“Los
procesos de aglomeración de la industria turística en Uruguay. El caso del
Departamento de Maldonado”es el resultado de una
investigación que se enmarca en la idea de concebir el desarrollo de las
ciudades desde una dinámica endógena, de adentro hacia fuera, y a partir de lo
cual logren definir su identificación y su estrategia de posicionamiento a fin
de establecer un vínculo dialéctico con el mundo, captando inversiones y
turismo, y redinamizando la economía urbana de la ciudad. El caso elegido, Maldonado y más específicamente Punta del Este, resultó paradigmático
al observarsenuevas estrategias
socioterritoriales que surgieron a medida que su población aumentó vía
migraciones y, a partir de lo cual, se hicieron evidentes nuevos modelos de economía urbana a partir de procesos de aglomeración (clusters).
De esta forma,
surge una nueva ciudad de Punta del Este, que avanza más allá de su connotación
turística, posicionándose como un lugar de residencia permanente y de inversión
inmobiliaria, entre otros desarrollos a nivel local que se detallan en el
presente libro.
En tanto, los
procesos de clusterización convalidan
un nuevo paradigma de desarrollo local basado en modelos de coordinación público-privada,
por caso la institución Destino Punta del Este que nace como un cluster que diseña estratégicamente la
marca ciudad, dando lugar a un estilo de gestión territorial más horizontal,
abierto, espontáneo y de mayor implicación ciudadana.
Me complace entonces presentarles mi reciente libro en el cual los invito a repensar la forma en que se desarrollan las ciudades y se hacen más competitivas, en torno al caso de estudio para la ciudad de Punta del Este.
En consonancia con nuestro último post acerca de las Charter Cityy en directa vinculación con los procesos de desarrollo endógenoplasmados en diversos modelos de desarrollo local, es interesante detenernos en la forma que podría tomar la “planificación” en ciudades que advierten este tipo de experiencias tan particulares como las referenciadas.
Para ello, nos basamos en una entrevista realizada por Luis Eduardo Barrueto al Ph. Arq. Gonzalo Melián quien nos propone el desafío de (re) pensar los modos de ordenamiento territorial en las “free cities” más allá de la planificación urbana estratégica tradicional, donde los diversos actores de la economía urbana se desarrollen y organicen funcionalmente de acuerdo a sus objetivos y necesidades a partir de acuerdos contractuales con sus pares. La propuesta se enfoca a concebir la planificación urbana hacia un modelo más dinámico y orgánico, donde se quiebre la horizontalidad generada por las políticas de arriba hacia abajo, dando lugar a una masa homogénea en cuanto a la forma de crear ciudad y riqueza, y tengan lugar procesos verticales donde cada ciudad se desarrolle en base a los acuerdos contractuales celebrados por sus diversos actores a fin de generar riqueza en los circuitos de la economía urbana en función de objetivos particulares (no colectivos).
En esta línea, en el Dynamic Urban Planning Workshop, uno de los cursos dictados por Gonzalo Melián a estudiantes de Arquitectura de la UFM (Universidad Francisco Marroquín) propone analizar la economía urbana de las ciudades a través del modelo de “free cities” ó “free market cities”; bajo este paradigma, se tornan relevantes conceptos clave tales como teoría del valor, cultura entrepreneur, procesos innovativos, y derechos de propiedad, entre otros.
A su vez, ¿qué implicancias tiene para el citymarketing los modelos de ciudades libres? En los términos del citymarketing, la idea de ciudades libres coadyuva a la formación y generación de identidades para la creación de la marca de este tipo de ciudades, a partir del (re) surgimiento genuino de una cultura urbana propia (sin intervención ni coerción estatal) donde se refuerce la implicación ciudadana necesaria para el proceso de marketing en las ciudades. El nuevo paradigma de “free cities” supone un importante desafío para el citymarketing, ya que plantea una reestructuración del proceso en un marco de ciudades que comienzan a funcionar con reglas distintas y orgánicamente independientes; en este sentido, cabría plantearnos qué factores se vuelven más o menos relevantes, y cuál es el nuevo rol que juega el citymarketing en estos modelos. Sin duda, éste será uno de los puntos a analizar y reflexionar en próximos post, para los cuales quedan invitados, como siempre, a acompañar y participar a fin de enriquecer el análisis.
Cada vez más, construir ciudad es construir turismo: las ciudades tienden a mostrarse auténticamente reflejando su propia identidad a lo largo de todos sus espacios y propuestas; se erige una ciudad diálogo que incentiva y convalida el feedback entre residentes y turistas. Las ciudades que se construyen artificial y exclusivamente para el turismo quedan obsoletas dentro de las estrategias de marketing de vanguardia basadas en el capital simbólico de los lugares a través de su gente, sus costumbres y tradiciones culturales.
Desde el momento en que el desarrollo endógeno junto con las estructuras de cluster propicia dinámicas de ciudades abiertas y ciudades libres - a partir de la relevancia de las identidades territoriales, el proceso de autoreferenciación de sus ciudadanos, políticas de concertación público – privada, impulsando nuevos estilos de gestión más abiertos y participativos- se quiebra el viejo modelo vertical de planificación estratégica, centralizada y unilateral, dando lugar a un proceso más horizontal, espontáneo y abierto con mayor trascendencia de los agentes implicados en la toma de decisiones y en las actividades económicas (entre ellas el turismo) que se desarrollan en la ciudad. En este sentido, se estimulan los mecanismos de mercado para el funcionamiento de la economía urbana a partir de las propias necesidades genuinas que se generan desde el territorio.
Es importante para la industria turística pensar procesos de clustering como herramientas que promueven nuevas dinámicas del territorio otorgando mayor diversificación, segmentación, especialización y competitividad, donde la implicación ciudadana y la espontaneidad es clave desde el desarrollo endógeno de la ciudad.
El Municipio de Maldonado y, Punta del Este en particular, están empezando a entender y poner en práctica este tipo de estructuras, mediante el desarrollo del Cluster de Turismo.
Es de destacar que este proceso se inició en el 2006 y continúa desarrollándose actualmente cada vez con mayor elocuencia y énfasis en el sector turístico, tal como lo revela el Cluster de TICs aplicados al Turismo que se promueve para Maldonado en el corto plazo.
Este conjunto de experiencias no hacen más que instalar un nuevo modo de hacer turismo en las ciudades sin que abandonen su identidad. Un modelo que se nos abre para el impulso de nuevas estrategias turísticas y de desarrollo local.
Desde el momento en que los espacios turísticos se basan, fundamentalmente, en la existencia de atractivos turísticos a la vez que generan una red de infraestructuras localizadas en un mismo espacio, conllevan a concentraciones de servicios a fin de facilitar la práctica del turismo. Según su tamaño, las concentraciones de servicios turísticos varían desde pequeñas agrupaciones hacia otras de mayor envergadura, reflejadas en lo que se denominan centros turísticos; éstos se caracterizan por la aglomeración, dentro de su territorio, de todos los servicios turísticos requeridos por el viajero. En este sentido, los centros turísticos se conciben como economías de aglomeración que facilitan la complementación de las distintas categorías de servicios ubicados en el área bajo análisis.
La concentración de turistas en un mismo espacio convierte a los municipios en microeconomías de especialización, ya que implica la conformación de un lugar físico, donde las empresas que participan en la cadena de valor de los productos turísticos locales se complementan para generar todos los insumos que lo integran.
En términos macroeconómicos, para el municipio se genera una fuerte reestructuración de los sistemas productivos locales, haciendo necesarias nuevas estilos de gestión pública (abiertos y participativos), así como también nuevos (menores) grados de regulación hacia el sector privado.En este sentido, el desarrollo endógeno apunta a un nuevo tipo de competitividad territorial, con altos niveles de sinergia entre empresas y gobiernos locales sobre dinámicas de coordinación.
Los procesos de cooperación empresarial espontánea como procesos de clustering requieren de una perspectiva política flexible desde el momento en que son entendidos bajo una dinámica de laissez-faire. A partir de las respuestas y estrategias de los agentes privados involucrados las herramientas de mínima intervención deberán adaptarse de manera orgánica a través de la definición de un proceso metodológico que permita diseñar políticas flexibles y específicas.
Lo que se observa es que en algunos contextos sociales y geográficos favorables se activan mecanismos endógenos y espontáneos que estimulan el crecimiento económico, las sinergias del cluster y las ventajas colectivas. Algunas condiciones locales de desarrollo que, a la vez son comunes en los procesos de cluster, abarcan la capacidad de trabajo, la tradición artesanal, el asociacionismo y el consenso político, factores estos que aceleran la competitividad a escala local.
Como destino turístico, Punta del Este tiene perfil de destino maduro; esto es común con otros destinos en el mundo que se especializaron en productos turísticos con alto contenido de recursos naturales, explotando las dotaciones naturales de la localidad. Muchos de los destinos internacionales comparten el perfil turístico de Punta del Este: tradicionalmente fueron monoculturas de turismo balneario, con alta estacionalidad a la localización en climas templados, un patrimonio de segundas viviendas con instalaciones de servicios turísticos, escasa diferenciación en la estructura productiva funcional al turismo; de esta forma, las problemáticas son muy similares: tamaño pequeño de un mercado local estable que no permite a la producción extra turística alcanzar rendimientos de escala a partir de un mayor tamaño de mercado.
A la luz de lo manifestado, el Cluster de Punta del Este se plantea un conjunto de estrategias:
1) La movilización de recursos existentes, involucrando aquellos recursos desplazados por la alta especialización del turismo sol y playa desarrollando, a su vez, nuevos productos con mayores atracciones y nuevas formas de utilización complementarias al turismo.
2) La acumulación de nuevos recursos, particularmente recursos humanos (vía capacitación pero también por medio de la atracción de recursos desde otros departamentos) como así también recursos vinculados al desarrollo de la infraestructura institucional (entre ellos, acuerdos y pactos territoriales, instituciones de fomento)3) La recuperación y estructuración de fuertes vínculos con el entorno territorial, convirtiendo al destino turístico en la puerta de acceso a la región, a fin de no sólo diversificar productos sino también modificar la propia estructura del mercado tradicional con la incorporación de atractivos que compiten en base a parámetros de calidad.
Los ejes de acción que impulsan a las estrategias comentadas, en el marco de las dinámicas inherentes del Cluster, apuntan a:
Preservar y valorizar recursos, los cuales son la base de la ventaja competitiva de Punta del Este.
Incrementar y diversificar la cartera de productos de Punta del Este, de manera de desarrollar un modelo de gestión turístico.
Complementar acciones para la creación de nuevos recursos, fundamentalmente humanos, y la promoción de una visión empresarial diferente de cara al rol con la acción público-privada.
Las orientaciones estratégicas apuntan a nuevos productos turísticos que se desarrollarán no sólo en temporada de verano sino durante todo el año, buscando romper con la alta estacionalidad, incentivando fuertes vinculaciones con los valores histórico-culturales y los recursos naturales de Punta del Este en conjunto con su área de influencia.
En el marco del Cluster Turístico de Colonia, a fin de posicionar al destino como uno de los destinos principales por medio del cual todos los visitantes lleguen a Uruguay a la vez que se constituya como centro turístico con mayor abanico de atractivos para vacacionar, se definieron algunas líneas estratégicas de acción de acuerdo a la coordinación público-privada conjuntamente con la participación de la sociedad civil.
Las estrategias definidas se enmarcan en el objetivo de mejorar la competitividad turística del departamento, contribuyendo a la creación de mayores productos turísticos, basándose en un plan de marketing a fin de elaborar una marca turística “Colonia”, a fin de impulsar la modernización del sector a través de planes de mejora de la calidad y mediante la incorporación de las tecnologías de información y comunicación.
Los ejes estratégicos abarcan:
Fortalecimiento del modelo de gestión turística del destino.
Planificación y desarrollo territorial y sectorial.
Mejora de la infraestructura turística.
Desarrollo del tejido empresarial.
Desarrollo de la formación y capacitación profesional del sector turístico.
Creación del producto turístico.
Promoción y comercialización del destino turístico y sus productos.
Mejora de la calidad de la oferta turística.
Impulso de las tecnologías de información en el sector.
De acuerdo a las estrategias comentadas anteriormente, lo que se observa es que la visión estratégica del destino turístico propone un nuevo escenario de actuación coordinada entre actores públicos y privados del sector. De esta forma, la dinámica del Cluster se vuelve una herramienta fundamental en el proceso de planificación estratégica con vistas al objetivo de definir un horizonte que pueda ser alcanzado por la participación acordada entre diversos actores.